Renace el río Chipalo: obras de descontaminación avanzan en un 65 %

El río Chipalo, uno de los principales afluentes de Ibagué y símbolo de una lucha ambiental histórica, empieza a mostrar signos de recuperación.
Gracias a una inversión superior a los $9.000 millones por parte de la Corporación Autónoma Regional del Tolima (Cortolima), las obras de saneamiento y descontaminación ya alcanzan un 65 % de avance.
El proyecto incluye la construcción de 1.600 metros lineales de colector, 60 pozos en concreto y cinco aliviaderos, acciones con las cuales se está reduciendo considerablemente el vertimiento de aguas residuales en el río. Actualmente, el Chipalo presenta una calificación regular en el Índice de Calidad del Agua (ICA), pero se espera una mejora significativa con estas intervenciones.
“La recuperación del río Chipalo ya es una realidad en varios puntos de Ibagué. Esta obra está conduciendo adecuadamente las aguas servidas, eliminando malos olores y capas de espuma. Son $9.000 millones invertidos provenientes de la sobretasa ambiental, lo que evidencia nuestro compromiso con la ciudad”, expresó Olga Lucía Alfonso Iannini, directora general de Cortolima.
Durante una reciente visita de inspección a las obras en el barrio Villa Pinzón, la funcionaria, junto con líderes comunitarios, destacó la transformación visible del afluente. “Este proyecto es un esfuerzo muy grande de la corporación que tendrá impacto a largo plazo, siempre y cuando la comunidad también aporte dejando de disponer residuos de manera inadecuada”, advirtió.
El impacto del proyecto será amplio: beneficiará a miles de ciudadanos de varias comunas de Ibagué, desde el sector de Calambeo hasta la calle 69. Según Jesús Augusto Serna, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio El Triunfo, “esta es una inversión que esperábamos desde hace mucho. Hoy vemos un entorno más limpio y agua cristalina. Es un gran avance para el bienestar de las comunidades”.
Cabe recordar que Cortolima ya había destinado más de $3.500 millones en 2020 para estudios de consultoría, los cuales definieron las acciones prioritarias de saneamiento. Adicionalmente, la corporación expidió la resolución que delimita la ronda hídrica del río, estableciendo así zonas de protección y conservación ambiental.
El plazo estimado para la finalización de las obras es de cinco meses, tiempo en el que Ibagué podría celebrar el renacer de uno de sus ríos más importantes, símbolo de esperanza y recuperación ambiental.




