Cortolima fortalece la respuesta al fenómeno de El Niño con kits de ‘Agua para Vivir’
La autoridad ambiental entrega sistemas de recolección y almacenamiento de agua lluvia como una alternativa sostenible para enfrentar la escasez del recurso hídrico en las zonas rurales del Tolima.

En el marco de las acciones para enfrentar los efectos del cambio climático y la alta probabilidad de ocurrencia del fenómeno de El Niño, la Corporación Autónoma Regional del Tolima, Cortolima, continúa fortaleciendo la seguridad hídrica de las comunidades rurales mediante la entrega de kits del programa ‘Agua para Vivir’.
La iniciativa está dirigida a municipios con dificultades de abastecimiento y altas temperaturas, y consiste en la instalación de sistemas para la recolección y almacenamiento de agua lluvia, una alternativa sostenible que permite disponer del recurso para actividades domésticas, el riego de cultivos y la atención de animales.
Desde el año 2020, la autoridad ambiental ha entregado 601 kits en diferentes municipios del departamento, con una inversión cercana a los $2.400 millones. La estrategia busca mejorar las condiciones de vida de las familias campesinas y fortalecer la capacidad de respuesta de los productores agropecuarios frente a los periodos de sequía.
De acuerdo con Jorge Sechague, coordinador de Desarrollo Sostenible de Cortolima, estos sistemas representan una solución práctica para las comunidades que enfrentan limitaciones en el acceso al agua.
“Esta es una solución práctica que permite recoger y almacenar agua lluvia para que los campesinos puedan usarla en las labores de riego, atención a los animales o actividades domésticas. Esta agua no es de consumo humano, pero sí es de gran utilidad para el desarrollo de todas sus actividades diarias”, explicó el funcionario.
La importancia de esta estrategia cobra especial relevancia durante las temporadas asociadas al fenómeno de El Niño, cuando la reducción de las lluvias y el aumento de las temperaturas pueden afectar el suministro de agua y poner en riesgo la producción agrícola y pecuaria en distintas regiones del departamento.
Además de facilitar el acceso al recurso hídrico en épocas de escasez, la implementación de estos sistemas contribuye a disminuir la presión sobre las fuentes de agua tradicionales y fortalece la capacidad de adaptación de las comunidades frente a eventos climáticos extremos.
Según Cortolima, el aprovechamiento de aguas lluvias es una práctica utilizada en diferentes países como una respuesta sostenible ante la creciente demanda de agua y los desafíos que plantea la variabilidad climática.
“La implementación de estos sistemas permite fortalecer la resiliencia de las comunidades frente a eventos climáticos extremos y fomentar prácticas agrícolas más sostenibles”, destacó Sechague.
Con este tipo de iniciativas, la autoridad ambiental reafirma su compromiso con la gestión sostenible del recurso hídrico y la protección de las comunidades rurales, promoviendo alternativas que contribuyan a la adaptación al cambio climático y a la construcción de un Tolima más resiliente y sostenible.



